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Miamiario

Creamos este antojadizo, desopilante y minucioso diccionario que funciona como una suerte de “grincár” que viene como anillo al dedo para explorar las entrañas de Miami, la ciudad que se ha convertido en la capital de Latinoamérica.

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ART DÉCO
La ciudad fundada en 1896 alberga el mayor acervo “vivo” de arquitectura art déco del mundo. Su casi medio millón de habitantes disfruta a diario de unos 800 edificios de ese estilo –creado por Le Corbusier– en el distrito histórico de Miami Beach, combinados con las inefables palmeras. Son alrededor de 30 manzanas de hoteles y residencias de los años 20, 30 y 40. En 1979, la maravillosa zona fue incluida en el Registro Nacional de Lugares Históricos. Casi todos los ejemplares fueron restaurados y pintados nuevamente en sus tonos pastel originales. Un dato de color: de 15 al 17 de enero se lleva a cabo la trigésimo novena edición de la feria Art Deco Weekend en Ocean Drive. Otro dato colorido: en Buenos Aires, el estadio del Club Atlético Huracán, situado en el sur de la ciudad, fue el primero en su tipo en todo el continente. Uno más y no jodemos más: Bombai es la segunda ciudad que cobija la mayor cantidad de edificios art déco en el mundo. ¿El arquitecto de ese género más fecundo de Miami? Don Lawrence Murray Dixon, artífice de innumerables telos.

BALSEROS

Aún hoy leemos en los medios noticias de balseros que fueron rescatados, de balseros que perdieron la vida o de balseros que llegaron a duras penas a la otra orilla. La esencia de Miami se define en su relación con Cuba y, particularmente, en el vínculo con todos aquellos cubanos que arribaron –por mar, por tierra o por aire– a costas yanquis por la Florida. Uno de los balseros más conocidos fue el niño Elián González, cuya madre murió en la travesía. La noticia se convirtió en un punto de tensión entre Estados Unidos, donde el niño había sido acogido por su familia paterna, pero sin el consentimiento materno ni de su país de origen, cuyo gobierno reclamaba la entrega del niño al padre, residente en la isla. Otro caso resonante ocurrió en 2003, cuando doce muchachos convirtieron un camión Chevy del ’51 y trataron de surcar el peligroso mar. El artefacto se mantenía a flote por una serie de depósitos vacíos y con una pequeña hélice. Los balseros fueron avistados a 40 millas al sur de Key West y devueltos a Cuba. El vehículo anfibio fue hundido en el mar para evitar ser utilizado como monumento a la inventiva de los quienes tratan de salir de la isla. Tiempo más tarde volvieron a intentarlo, pero en un Buick del ’59.

CRUCEROS

El puerto de Miami es el que recibe la mayor cantidad de cruceros en todo el planisferio. Situado sobra la bahía Biscayne, es tránsito obligado para todos los mastodontes que surcan el Atlántico. En promedio, casi cuatro millones de pasajeros pasan por allí, repartidos en 13 empresas de cruceros: Aida, Azamara Club, Carnival, Celebrity, Costa, Crystal, Disney, MSC, Norwegian, Oceania, Regent Seven Seas, Resorts World Bimini y Royal Caribbean International. Sumadas las actividades turísticas a las comerciales, el puerto produce 98.000 puestos de trabajo y tiene un impacto económico importante en el condado de Miami-Dade, valorado en más de US$ 12.000 millones. Una recomendación: lean Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, la sensacional crónica del escritor estadounidense David Foster Wallace, que se trepó a un crucero durante una semana y narró la dramática experiencia en un libro imperdible.

DEXTER
Emitida por Showtime desde 2006 hasta 2013, esta truculenta serie de ocho temporadas protagonizada por el talentoso Michael C. Hall ubicó a Miami en el universo audiovisual como nunca antes, usando, para sus locaciones, casi todas las variables que ofrecía: playa, mar, puertos, pantanos, ciudad, joda nocturna y un largo etcétera. Algunas de las frases pronunciadas a lo largo del ciclo por Dexter Morgan, descuartizador serial y bizarro revanchista: “Es tranquilizante saber que no soy el único en fingir ser normal”; “si existe el infierno, tengo garantizado un lugar en primera fila”; “otro bonito día en Miami: cadáveres mutilados y posibilidad de chubascos”; “veo tu dolor, puedo entenderlo, pero no sentirlo”. La última, a modo de pregunta: “¿soy una buena persona haciendo cosas malas o una mala persona haciendo cosas buenas?”.

EVERGLADES
De gran relevancia ecológica, se trata de un riquísimo humedal subtropical localizado en el sur de Florida. Es un hábitat de diversas especies nativas y actualmente está protegido por el Parque Nacional de los Everglades. Esa región del estado se encuentra en la amplia zona de transición entre el clima subtropical y tropical. Como la mayoría de las regiones con ese perfil climatológico, hay dos estaciones básicas: la seca (invierno), que se extiende desde noviembre hasta abril; y la húmeda (verano), que va desde mayo hasta octubre. Alrededor del 70 % de la precipitación anual del sur de Florida se produce en la temporada de lluvias, a menudo como brevísimos, pero intensos aguaceros tropicales. La estación seca ve poca lluvia y la humedad es a menudo muy baja. La estación seca puede ser severa, pudiéndose generar incendios forestales en esta época. Aquí también podríamos haber hablado, con la letra e, de “enchufes en la calle”, pero eso quedará para otra oportunidad (sí: en Miami hay enchufes callejeros que te salvan la vida).

FREEDOM TOWER

Ícono absoluto de una ciudad en la que la mayoría de los monumentos históricos más relevantes apenas superan los 60 años de vida. Construida en 1925, servía de sede al periódico Miami News, que se mudó en 1957 para ocupar otra sede más moderna. En los 60, la Torre de la Libertad pasó a ser un edificio público en el que se procesaban, documentaban y proveían servicios médicos a los miles de refugiados cubanos que llegaban a la ciudad huyendo del régimen castrista. Una década más tarde, fue vendida varias veces y alojó a distintas empresas. En 1997 la Freedom Tower se convirtió en una institución que honraba a los exiliados de la isla y contaba con museo, biblioteca y sala de reuniones. En 2005 volvió a manos estatales cuando fue donada al Miami-Dade College. Actualmente, acoge exposiciones sobre la historia de la propia torre.

GUÍA SECRETA (MUY BREVE)
Un decálogo de programas cortitos y al pie: 1) Las ostras del Oyster Bar de Tobacco Road; 2) El Martini Litchi del hotel Mandarin Oriental; 3) Una visita hot al World Erotic Art Museum; 4) Recorrer la ciudad a bordo de un auto exótico, descapotable, alquilado; 5) Ver un partido de los Heat (básquet) o de los Dolphins (fútbol americano); 6) Asistir a una carrera de galgos en el Magic City Casino; 7) Salir a pescar y, si tenés suerte, volver a la costa con un Blue Marlin en tu poder; 8) Un exquisito feca de dorapa en Panther, corazón de Wynwood; 9) Comer un menú de siete pasos en Zuma; 10) Tomar un trago en el Standard Hotel mientras ven los barcos pasar.

HISTORIA (UN POCO… Y NADA DE HURACANES)

El topónimo “Miami” deriva de Laguna de Mayaimi, nombre con que Hernando Escalante de Fontaneda nombró al lago Okeechobee en 1575. El topónimo evolucionó a “maymi” y la palabra deriva probablemente de la españolización y significa “agua grande” o “agua dulce”. Otra versión establece que la ciudad recibe su nombre de los indígenas miamis, que residían en torno al lago Okeechobee y a lo largo del río al que dieron su nombre. Antes de su fundación, el área conocida hoy como bahía Vizcaína estaba habitada por las etnias tequesta, mayaimi y, ocasionalmente, los calusa. Cuando llegó Juan Ponce de León al área que actualmente corresponde a Miami, en busca de la «fuente de la juventud», se encontró con una deslumbrante variedad de indígenas. En 1567, con Pedro Menéndez de Avilés, se consolida la presencia española en la región; sobre un asentamiento de los tequesta, los españoles crearon la misión de Tegesta obra del jesuita Francisco Villareal, que se ubicaba en la desembocadura del río Miami. Sin embargo, tras las sucesivas guerras, el territorio fue abandonado por los españoles. Hoy, la ciudad disfruta en promedio de unas 3.000 horas de sol por año.

IGUANAS
Así como en la película Magnolia llovían sapos y nadie parecía sorprenderse, en Miami cayeron iguanas del cielo. Bueno, no exactamente… En 2008, una ola de frío provocó el fenómeno sorprendente en parques cercanos a la ciudad: una especie de lluvia de iguanas que caían de los árboles, adormecidas por efecto de la baja temperatura.

JUNGLE ISLAND

En el Downtown encontrarán este parque zoológico interactivo que simula ser una selva tropical. En 1936, el austríaco Franz Scherr inauguró Parrot Jungle Gardens, adonde empezó a realizar espectáculos con las aves de su tienda de animales, hasta que se dio cuenta de que era un buen negocio y había que ampliarlo. Tras su expansión, pasó a llamarse Jungle Island y hoy cuenta con cientos de reptiles, peces y mamíferos exóticos, sin olvidarse de las queridas aves, que fueron el puntapié del exuberante lugar, que alberga a Hércules, un tigre que es el felino –según el libro Guinness– más grande del globo. El precio de la entrada asciende a U$S 34.95.

KILÓMETROS

Tan sólo 11 kilómetros de largo tiene Miami Beach, la isla que cumplió una siglo de vida en marzo y que se sitúa justo enfrente de la península. Allí, avenidas como Ocean Drive, Lincoln Road o Collins tienen, a esta altura del partido, vida propia. Esta última se llama así en tributo a John Collins, uno de los pioneros de la zona, que se animó a pensar en Miami Beach como en una tierra de vacaciones, lujo y diversión que recibe por año poco menos de 4 millones de turistas. Por si no lo sabían, les contamos que Al Capone fue uno de los primeros en afincarse en la isla: eso sucedió en 1928, pero poco tiempo después lo mandaron a Alcatraz.

LAN

Acá teníamos pensado hablar de la aerolínea chilena, pero, como no logramos que nos auspicien, una pena… no hablamos nada.

MAYFAIR

Es el nombre de un hotel y spa muy lujoso de Miami, ubicado en Coconut Grove. ¿Por qué lo traemos a colación? Porque allí se instaló Tom Wolfe, el escritor más dandy de todos los escritores, durante varios periodos de tiempo para embadurnarse de la ciudad y escribir Bloody Miami, su cuarta novela. Se lee en una nota de la revista Ñ: “Oscar Corral, un ex periodista del Herald cuestionado por denunciar casos de corrupción entre los anticastristas, fue su Virgilio en esta Divina Comedia que lo llevó por el infierno, el purgatorio y el cielo de Miami. Otra fuente de la vida real fue el sargento Ángel Calzadilla, a quien Wolfe dedica la novela: ‘Corral me presentó a su suegra, una agente inmobiliaria que me llevó a Hialeah, famoso por sus flamencos y por el hipódromo. Hoy es el corazón de la comunidad cubana, aunque los turistas sigan yendo a Little Habana para ver a los viejitos jugando al dominó en el Café Versalles’, dice el escritor de los trajes blancos”.

NÚMERO DE TELÉFONO…

…del Consulado Argentino en Miami, ante cualquier urgencia: +1 305 373 1889. El cónsul se llama Marcelo Martín Giusto y dicen los que saben que tiene la mejor. Vale recordar que, de los argentinos residentes en Estados Unidos, la mayoría –unas 100.000 personas– vive en la Florida. Según el censo de 2010, del total de la población miamense, el 70 % son hispanos o latinos de cualquier raza.

OPERACIÓN PETER PAN
Así se llamó una maniobra que dirigieron el Gobierno de Estados Unidos, la Iglesia Católica y los cubanos que se encontraban en el exilio, a través de la cual más de 14.000 niños fueron llevados desde la isla castrista (y castradora) a Florida. Se llevó a cabo entre el 26 de diciembre de 1960 y el 23 de octubre de 1962. La operación fue diseñada para transportar a los hijos de padres cubanos que temían la ideología comunista de Fidel y que conocían lo sucedido con los “niños de Rusia” enviados por la Segunda República Española a la Unión Soviética. Varios vuelos de Pan Am llevaron a los chicos a Miami, ciudad que, en la jerga de la operación, era llamada La Tierra de Nunca Jamás, por eso a los pequeños se los bautizó los “Peter Pans”. El plan original de la operación contaba con que los niños se reunieran con sus padres al cabo de pocos meses.

POPES

¿Les resulta rara la palabra? La cosa continúa: popes… argentinos del real estate. Nos referimos, puntualmente, a Alan Faena, Eduardo Costantini y Jorge Pérez. Los tres, cada uno a su manera, han pisado fuerte en Miami con diferentes propuesta. Faena: de la mano de un magnate ruso, construyó un desarrollo inmobiliario de cinco manzanas en Miami Beach que incluye hotel, residencias de lujo, museo y centro comercial, sumando a arquitectos de la envergadura de Norman Foster o Rem Koolhaas. Costantini: lleva adelante la construcción del complejo residencial Oceana Bal Harbour, con diseño del arquitecto peruano Bernardo Fort Brescia. Pérez: nacido en Argentina de padres cubanos, este billonario empresario (apodado el “rey del condominio”) trascendió por la edificación de un museo que lleva su apellido como bandera y que impulsó, junto con Art Basel, el renacer artístico de Miami. El dibujo estuvo a cargo de los suizos Herzog & de Meuron.

QUINTO

Falta cada vez menos para que el proyecto gastronómico de La Huella abra sus puertas en Miami. Se va a llamar Quinto y será, al decir de Martín Pittaluga, una suerte de La Huella, pero en versión urbana. Estará instalado en el quinto piso del hotel East –de ahí su nombre–, que un potente grupo de inversores hongkoneses levantó en el barrio de Brickell. La vedette del emprendimiento será la insoslayable parrilla: cuna de ardientes brasas sobre la que se mecerán, en lento arrorró, pescados, carnes y verduras.

RASCACIELOS

El más alto de toda la península es el hotel Four Seasons, erigido en 2003 sobre un diseño de Gary Edward Handel: tiene 240 metros, 64 pisos de puro acero y una asombrosa capacidad para soportar vientos huracanados. El podio lo completan el Southeast Financial Center, con sus 233 metros de altura y sus 56 plantas, y las Marquis Residences, que exhiben 214 turgentes metros y 67 pisos.

SPANGLISH

Gladys: “Señora, ¿le vacuno la carpeta?”.
Señora: “¿Perdón?”.
Gladys: “Que si le vacuno la carpeta porque Rumba no da abasto”. [nota: Rumba es la aspiradora-robot.]
Señora: “Sigo sin entenderte, Gladys”.

[Segunda nota: Gladys quería decir, en castellano: “Señora, ¿le aspiro la alfombra?”, pero lo dijo en spanglish, aun siendo uruguaya, traduciendo la siguiente frase del inglés: “Shall I vacuum the carpet?”. Hay miles de otros ejemplos, pero éste es ya muy elocuente, ¿no?

TIBURONES

Son, sin lugar a dudas, los habitantes menos queridos de La Florida. Aquí, unos consejos para evitar encontrárselos: 1) Lo mejor que podés hacer para evitar un tiburón es prestar atención a toda la información de seguridad en la playa. Si no se permiten ciertas actividades en el agua, como buceo, piragüismo o windsurf, no las practiques; 2) Evitá nadar en la madrugada, el atardecer o la noche. La mayoría de los tiburones cazan en estos horarios y son naturalmente más activos y agresivos; 3) No te sumerjas si el agua está turbia o revuelta: esas condiciones te pueden volver extra vulnerable al ataque de los tiburones, animales que tienen muy desarrollados todos los sentidos; 4) Alejate de las fuentes de comida de los temibles bichos: las áreas con actividad pesquera comercial pueden ser particularmente peligrosas (las bandadas de pájaros marinos indican que hay comida en el agua); 5) Permanecé cerca de la costa y no nades usando objetos brillantes (relojes, cadenas, etc).

UNA LISTA…
…de algunos famosos nacidos y/o criados en Miami: Sidney Poitier, Eva Mendes, Michael Flessas, Catherine Keener y Andy García (actores); Ace Hood, David Archuleta, Celia Cruz, Gloria Estefan, Barry Gibb, Victoria Justice, Iron & Wine y Jon Secada (músicos); Trevor Ariza, Carlos Arroyo, Raja Bell, Steve Blake, Keyon Dooling, Udonis Haslem,
Anthony Mason (basquetbolistas); James Carlos Blake, Edna Buchanan, Patricia Cornwell,
Eric García, Thomas Harris, Carl Hiaasen y Jeff Lindsay (escritores).

VUDÚ

Últimamente, según se rumorea por aquí y por allá, están apareciendo animales decapitados en distintas playas de South Beach. Se habla de cabras, de gallinas y hasta de ¡perros! Al parecer, las muertes se vinculan con rituales y brujerías que fueron importados por diversas comunidades caribeñas.

WYNWOOD
Es el nuevo barrio hipster de la península y lleva el epíteto de Arts District porque es, como se intuye velozmente, el centro neurálgico de oficinas, condominios y actividad artística de museos y galerías. Hacia 1950 era conocido como Little San Juan o El Barrio, albergando asociaciones, clínicas y entidades portorriqueñas. La población boricua se fue reduciendo para dar paso a hondureños y nicaragüenses; actualmente sufre un proceso de gentrificación, con la edificación de condominios de lujo, malls y restaurantes. Algunas galerías que se encuentran allí: Abba, Alejandra von Hartz, Bakehouse, Bernice Steinbaum, Chelsea, Damien B., David Castillo, Diana Lowenstein, Dorsch, Dot Fiftyone, DPM, Fredric Snitzer, Emmanuel Perrotin, Gary Nader, Harold Golen, Hélène Lamarque, Kelley Roy, Kevin Bruk, Locust Projects, Perry Milou, Sammer y Yeelen.

XIPOLITAKIS

Ese desastre humano llamado Vicky y de apellido griego posó, en Miami, para la revista Playboy, que, dicho sea de paso, decidió dejar de publicar fotos de minas en tarlipes. Si llegan a ver las imágenes de la Xipolitakiz en bolainas por las calles de Miami, a bordo de una Ferrari, o en un yacht, se mueren: nada atrasa más.

YERKOVICH, ANTHONY

Este señor que pocos deben conocer fue uno de los brillantes creadores y guionistas de la impostergable serie ochentosa Miami Vice, cuyo elenco estelar encabezaban los pataduras de Don Johnson (detective James “Sonny” Crockett) y Philip Michael Thomas (detective Ricardo “Rico” Tubbs). El programa se emitió entre 1984 y 1990, contó con cinco temporadas en el aire, geniales cortinas musicales y prefiguró como ningún otro el boom del que gozaron, dos décadas después, las series dedicadas a temas policiacos y de investigación detectivesca. ¿Qué más decir? Trajes de marca con musculosa, pantalones de lino y todo, todo, todo, en colores pastel y chillones; de hecho, se dice que la serie implantó el corte “a medio rapar”, que luego patentó George Michael.

ZIP CODE

Se sabe que el negocio del correo, al menos en Estados Unidos, está cada vez más floreciente fruto de las compras virtuales, ¿verdad? Pues bien, el zip code (o código postal) de Miami arranca siempre con los número 33. 

 

 



 

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