hacer

oÍr

ver

#ARENA#Carnaval

#POLIAMOR

Amar es dar lo que no se tiene a quien no es

Para la más flamante edición de revista Galera, titulada, al igual que el tema de hoy, #POLIAMOR, el fotógrafo Sebas Mun se mandó una tremendamenta caliente producción de tapa representando el amor libre y relajado. Compartimos con ustedes una selección de las mejores fotos de la sesión, además del texto que acompañó la nota, escrito por Esteban Feune de Colombi.
Tamaño del texto a a a escala de grises

AMAR ES DAR LO QUE NO SE TIENE A QUIEN NO ES

por Esteban Feune de Colombi


En épocas del pan-amor, del poli-amor y del des-amor, en épocas donde todo parece que se cruza, se contagia y se crispa, siempre es bueno recordar que hubo otras épocas donde también todo aquello, y más.

Entonces vuelve la idea de que la historia es circular, aprendizaje que solemos olvidar con misteriosa liviandad. Y aparece la necesidad de que volvamos a confiar en los instintos, sea cuales fueren, incluso los bajos y sucios –cada cual medirá con su propia vara los niveles de bajeza y suciedad–, para reconstituirnos como sociedad, tanto en la luz como en la oscuridad y sin entrar en pánico. Curioso: esa palabra proviene del dios Pan y del miedo enloquecedor que provocaban los embates de la naturaleza salvaje que él dominaba.

El siglo este que se mueve tan rápido, este siglo donde los niños se distraen cada dos segundos y se definen cada tres para concentrarse cada otros dos y perder la identidad cada otros tres, será nuestro –nuestro si es que algo a nosotros, pasajeros de estadías cortas, nos pertenece– si ofrecemos nuestro cuerpo, que tampoco es nuestro, a la colectiva intimidad, a la desenfrenada belleza del desenfreno porque sí, sin juicios ni reclamaciones.

Habrá que reiniciar un viaje al pasado con nuestras antenitas de brujos visionarios para beber del pasado la obscena savia que nos conducirá al furioso presente que no es otro que el segundo futuro, ¡el primero, el único!

Valdrá la pena, mucho la pena, que recitemos en voz alta los milenarios versos endecasílabos de Cátulo que la historia tanto temió, que la religión tanto alteró, para que el mundo de la carne y del deseo vuelva abrirse paso entre la multitud achatada y achanchada. Valdrá la pena, muchísimo, que lo hagamos a empellones, nosotras-nosotres-nosotris-nosotros-nosotrus, frente a un fuego que haga arder el pavor que nos da mirarnos a los ojos y decirnos la verdad, fiesta a tutiplén.

Valdrá la pena –ay pena penita pena, cantaba Lola Flores y hoy en día la María Rodés– que salgamos a gritar con la campanita enardecida el poema 16 de Cayo Valerio Catulo, escrito hace dos mil años y en virulenta traducción de la poeta argentina Leonor Silvestri: “Yo me los voy a culear y voy a hacer que ustedes me chupen la pija, / a vos Aurelio, culo roto, y a vos Furio, que sos una loca bailarina, / Ustedes, que a partir de mis versitos, porque son delicaditos, / opinaron que yo soy un desvergonzado. / Pues, el poeta, él mismo, tiene que ser respetuoso y recatado, / pero no hace falta que lo sean sus versitos; / que finalmente tienen sal y pimienta si son delicaditos y desvergonzados, / y también si pueden provocar aquello que excita, / –no digo a los jóvenes– sino a esos peludos / que no pueden mover sus pijas. / Ustedes, porque leyeron mis ‘muchos miles de besos’, / ¿me creen menos macho? / Yo me los voy a culear y voy a hacer que ustedes me chupen la pija”.

Y yo vengo a decir, yo en mi yo que es tan mío como la mariposa que acaba de emanciparse y ya va en alas a la muerte, que así como escribir es reescribir, besar es volver a besar y vivir revivir, estar de pie y respirando es muy parecido a que vuelvan a latir fuerte, en un palimpsesto de infinitas posibilidades, los corazones de hoy en los corazones de ayer, que vida y muerte y muerte y vida se entrelazan hermosamente en la agonía constante que somos, pero no que seremos si en ello nos jugamos el amor militante y señero, el amor que ama sin esperar nada a cambio.

tener

leer

Una idea de Galerama desarrollada junto a Con Amor